Página, no oficial, del Museo de la Vera Cruz creada por la Academia de la Cultura: "Teología y Humanismo" de la Orden de los Cruzados de la Vera Cruz como experiencia de colaboración con la UMU para la aplicación de las TIC al patrimonio histórico de Caravaca.
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miércoles, 7 de enero de 2015
Mapa 2003
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Ubicación:
30400 Caravaca de la Cruz, Murcia, España
lunes, 5 de enero de 2015
Historia del Museo de la Vera Cruz
PARTE III: El Museo de la Vera Cruz en el Real Alcázar de Caravaca
D. José Antonio Melgares Guerrero, otrora director del Museo de Arte Sacro e Historia escribía en la revista de las Fiestas de Caravaca en honor a la Stma. y Vera Cruz de 1990 el artículo que a continuación se transcribe.
Desde los primeros momentos de la presencia de la reliquia de la Stma. Cruz en Caravaca, peregrinos y devotos de la más diversa condición y procedencia llegaron hasta el Castillo para adorarla y cumplir promesas, hechas a veces en lejanas tierras. Muchos de ellos trajeron presentes y obsequios personalmente y otros los enviaron con emisarios de confianza. El propio rey Fernando "El Católico" vino en 1488 trayendo una lámpara de plata que ofrendó a la Reliquia. Isabel II envió dos artísticos espejos para la iglesia. Nobles como el Duque de Alba, el Marqués de los Vélez y el Marqués de Alhucemas, regalaron el Relicario, la Custodia y el Cáliz-Ostensorio respectivamente. El artista Rafael Tejeo trajo desde Roma el cuadro de "Tobías". Particulares y entidades sin cuento aportaron al ajuar religioso del Santuario de la Patrona: bellos cálices (como el del Regidor Ignacio Antonio de Cuenca y el de Diego Angosto y Jaén); pinturas (como la de Pedro de Perea, de 1681; el P. Cuenca, en 1746; Juan Gutiérrez en 1751; o Tomás Moreno en 1891), y objetos varios (Vía-Crucis de la Caja de Ahorros del Sureste de España, en 1956; grupos luminosos de bronce, de D. Enrique Giménez y Dª María Girón; Carroza Procesional de D. José Abril etc., etc. Todas estas donaciones fueron conservadas con celo por el propio Santuario, exponiéndose en los muros del mismo o guardándose bajo custodia del Concejo, quien exigía hasta hace relativamente pocos años, un riguroso inventario cuando se producía el cambio de capellán, cuya toma de posesión iba acompañada de la hipoteca de bienes muebles de consideración a satisfacción del Ayuntamiento, para responder con los mismos, en caso de pérdida o sustracción de alguno de los bienes patrimoniales pertenecientes al tesoro de la Stma. Cruz.
El proyecto de un museo donde exhibir públicamente, y con las debidas medidas de seguridad y conservación las cada vez más ricas colecciones artísticas existentes en el Castillo, fue una constante que acosó las ilusiones de muchos hermanos mayores, que vieron frustrados sus planes casi siempre por falta de medios económicos con que materializar la idea de un museo de ambiciosa concepción y siempre por encima de las posibilidades de la Cofradía.
Fue en el bienio de 1977-78, cuando el Hermano Mayor Pedro Campos Orrico dio el primer paso. Corto, es cierto, pero firme. En los ultimos años se había hablado y proyectado un complejo museográfico que asustó a las autoridades locales, provinciales y del propio Ministerio de Cultura. Apartándose de aquella macroidea sin futuro, se eligió el lugar más seguro para instalar las colecciones de metales nobles en lo que se convino en denominar "Sala de Orfebrería", en la secular "Sacristía vieja" y bajo la dirección del joven argentino David Bó Baiesy. Con ello se había puesto la primera piedra del Museo.
De manos de Pedro Campos cogió la antorcha luminosa de la Cofradía el Hermano Mayor Luis Fernando Alvarez Pérez-Miravete, en 1979, quien acometió la instalación de la "Sala de Pintura" en la vieja "Sala de Cabildos" del Santuario inaugurada el 29 de Abril de aquel año por el Director General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos a quien representó el Delegado Provincial del Ministerio de Cultura en Murcia, Pedro Andújar Naval. La aportación económica personal del Hermano Mayor y la dirección técnica de David Bó, primer Director del centro, hicieron posible este segundo paso, tan decisivo como el primero para la consecución del Museo que comenzó a denominarse "Museo de Arte Sacro e Historia". Orfebrería y pintura se exhibían ya dignamente a los ojos del visitante. Sólo la sección de "Fiestas" quedaba por montar.
Con motivo de las celebraciones del Año Jubilar de 1981, se logró por parte del Ayuntamiento y Cofradía que presidió Juan Marín Fuentes durante el bienio 1.980-81, un ambicioso proyecto de restauración del conjunto del Claustro, que eliminó la antigua distribución de las salas nobles disponiéndolas en su conjunto para poder ser acondicionadas con posterioridad como lugares de exposición permanente. Fue en esta época cuando se tomó la decisión de desmontar las colecciones de pintura de la Sala de Cabildos, alegándose para ello la considerable oscilación térmica de aquella estancia, orientada al Oeste geográfico, y su perniciosa influencia en la contracción y dilatación de lienzos y tablas, con el consiguiente deterioro de las obras de arte. Era Director del Museo, Gregorio Sánchez Romero.
Las obras de consolidación y acondicionamiento del claustro tuvieron lugar durante el trienio del mandato, como Hermano Mayor, de José Moreno Martos (1983-85), a quien se le debe la puesta a punto del edificio para poder acondicionarlo después. En abril de 1985, las colecciones de pintura se dispusieron en la planta baja del ala norte del claustro, debidamente iluminadas para su visualización por el público visitante.
Una nueva etapa se abrió para el Museo durante el bienio en que sirvió como Hermano Mayor a la Stma. Cruz y a su Cofradía quien suscribe estas líneas (1986-87). La aparición de humedades imprevistas en el invierno de 1986, obligó a un nuevo desplazamiento de las colecciones pictóricas, desmantelándose del lugar en que se dispusieron el 27 de abril del 85. Se inició un proceso de restauración (aún sin concluir), de las seis tablas que comportaron el "Retablo de la Cruz", obra de Hernando de Llanos (o de Bustamante), del S. XVI, por los servicios técnicos del Departamento de Restauración de la Consejería de Cultura de la Comunidad Autónoma, bajo la dirección de Francisco López Soldevila, y se lograron las necesarias vitrinas de cristal, montado sobre armazón de aluminio, para la conveniente exposición de trajes testeros.
Los años al frente de la Cofradía, como Hermano Mayor, de José Nevado Medina (1987-88), fueron decisivos para la pequeña historia de nuestro museo. El domingo, 24 de abril del 87, tuvo lugar en el Excmo. Ayuntamiento el nombramiento y toma de posesión, como Director del Museo a punto de inaugurarse, del Cronista que suscribe. Y el sábado, 30 del mismo mes, con la presencia del presidente de la Comunidad Autónoma, Consejero de Cultura, Autoridades locales y Junta Representativa de la Cofradía, se inauguró solemnemente el "MUSEO DE LA STMA. Y VERA CRUZ", compuesto por la primitiva "Sala de Orfebrería", "Sala de Armas" en el ala norte de la planta baja; "Sala Real", en el ala oeste de la planta primera; y "Sala de Pintura", contigua a la Real, el "Auditorio", en la Sala de Cabildos, se acondicionó para la doble misión de albergar a los hermanos cofrades en el Cabildo anual ordinario (o cuantos extraordinarios convenga celebrar), y de acoger a los visitantes para que puedan visionar películas de video sobre Caravaca y sus Fiestas. El Museo, por fin, era una realidad.
El Hermano Mayor Andrés López Auguy, sensible a la importancia del Museo como ventana abierta a nuestra historia y a nuestra propia forma de ser, está llevando a cabo una eficaz política de dotación de infraestructura y perfeccionamiento de matices que ya han comenzado a producir frutos notables. Confirmó en la Dirección del Centro Museológico al autor de este texto, y nombró, en calidad de subdirector, a la persona más idónea: Adrián Caparros Fernández, alma y cuerpo actualmente del Museo, a quien se debe la actual configuración ambiental de las salas festeras y el montaje minucioso, cronológico y proporcional de las mismas.
Los miles de visitantes que ya han desfilado por las instalaciones y el eco despertado en los medios de información regional (Tele-Murcia, 2 de junio, 1987; "La Verdad", 26 de abril y 10 de mayo de 1988; "La Opinión", 18 de octubre, 1988; "Esta Región", n. 2 17, abril-mayo, 1989 y Video Comunitario de Caravaca, programa "A Fondo", otoño de 1989), constituyen el mejor respaldo y suponen el reto más importante para su perfecto funcionamiento y progresiva ampliación de cara al futuro.
JOSE ANTONIO MELGARES GUERRERO
Director del Museo
El proyecto de un museo donde exhibir públicamente, y con las debidas medidas de seguridad y conservación las cada vez más ricas colecciones artísticas existentes en el Castillo, fue una constante que acosó las ilusiones de muchos hermanos mayores, que vieron frustrados sus planes casi siempre por falta de medios económicos con que materializar la idea de un museo de ambiciosa concepción y siempre por encima de las posibilidades de la Cofradía.
Fue en el bienio de 1977-78, cuando el Hermano Mayor Pedro Campos Orrico dio el primer paso. Corto, es cierto, pero firme. En los ultimos años se había hablado y proyectado un complejo museográfico que asustó a las autoridades locales, provinciales y del propio Ministerio de Cultura. Apartándose de aquella macroidea sin futuro, se eligió el lugar más seguro para instalar las colecciones de metales nobles en lo que se convino en denominar "Sala de Orfebrería", en la secular "Sacristía vieja" y bajo la dirección del joven argentino David Bó Baiesy. Con ello se había puesto la primera piedra del Museo.
De manos de Pedro Campos cogió la antorcha luminosa de la Cofradía el Hermano Mayor Luis Fernando Alvarez Pérez-Miravete, en 1979, quien acometió la instalación de la "Sala de Pintura" en la vieja "Sala de Cabildos" del Santuario inaugurada el 29 de Abril de aquel año por el Director General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos a quien representó el Delegado Provincial del Ministerio de Cultura en Murcia, Pedro Andújar Naval. La aportación económica personal del Hermano Mayor y la dirección técnica de David Bó, primer Director del centro, hicieron posible este segundo paso, tan decisivo como el primero para la consecución del Museo que comenzó a denominarse "Museo de Arte Sacro e Historia". Orfebrería y pintura se exhibían ya dignamente a los ojos del visitante. Sólo la sección de "Fiestas" quedaba por montar.
Con motivo de las celebraciones del Año Jubilar de 1981, se logró por parte del Ayuntamiento y Cofradía que presidió Juan Marín Fuentes durante el bienio 1.980-81, un ambicioso proyecto de restauración del conjunto del Claustro, que eliminó la antigua distribución de las salas nobles disponiéndolas en su conjunto para poder ser acondicionadas con posterioridad como lugares de exposición permanente. Fue en esta época cuando se tomó la decisión de desmontar las colecciones de pintura de la Sala de Cabildos, alegándose para ello la considerable oscilación térmica de aquella estancia, orientada al Oeste geográfico, y su perniciosa influencia en la contracción y dilatación de lienzos y tablas, con el consiguiente deterioro de las obras de arte. Era Director del Museo, Gregorio Sánchez Romero.
Las obras de consolidación y acondicionamiento del claustro tuvieron lugar durante el trienio del mandato, como Hermano Mayor, de José Moreno Martos (1983-85), a quien se le debe la puesta a punto del edificio para poder acondicionarlo después. En abril de 1985, las colecciones de pintura se dispusieron en la planta baja del ala norte del claustro, debidamente iluminadas para su visualización por el público visitante.
Una nueva etapa se abrió para el Museo durante el bienio en que sirvió como Hermano Mayor a la Stma. Cruz y a su Cofradía quien suscribe estas líneas (1986-87). La aparición de humedades imprevistas en el invierno de 1986, obligó a un nuevo desplazamiento de las colecciones pictóricas, desmantelándose del lugar en que se dispusieron el 27 de abril del 85. Se inició un proceso de restauración (aún sin concluir), de las seis tablas que comportaron el "Retablo de la Cruz", obra de Hernando de Llanos (o de Bustamante), del S. XVI, por los servicios técnicos del Departamento de Restauración de la Consejería de Cultura de la Comunidad Autónoma, bajo la dirección de Francisco López Soldevila, y se lograron las necesarias vitrinas de cristal, montado sobre armazón de aluminio, para la conveniente exposición de trajes testeros.
Los años al frente de la Cofradía, como Hermano Mayor, de José Nevado Medina (1987-88), fueron decisivos para la pequeña historia de nuestro museo. El domingo, 24 de abril del 87, tuvo lugar en el Excmo. Ayuntamiento el nombramiento y toma de posesión, como Director del Museo a punto de inaugurarse, del Cronista que suscribe. Y el sábado, 30 del mismo mes, con la presencia del presidente de la Comunidad Autónoma, Consejero de Cultura, Autoridades locales y Junta Representativa de la Cofradía, se inauguró solemnemente el "MUSEO DE LA STMA. Y VERA CRUZ", compuesto por la primitiva "Sala de Orfebrería", "Sala de Armas" en el ala norte de la planta baja; "Sala Real", en el ala oeste de la planta primera; y "Sala de Pintura", contigua a la Real, el "Auditorio", en la Sala de Cabildos, se acondicionó para la doble misión de albergar a los hermanos cofrades en el Cabildo anual ordinario (o cuantos extraordinarios convenga celebrar), y de acoger a los visitantes para que puedan visionar películas de video sobre Caravaca y sus Fiestas. El Museo, por fin, era una realidad.
El Hermano Mayor Andrés López Auguy, sensible a la importancia del Museo como ventana abierta a nuestra historia y a nuestra propia forma de ser, está llevando a cabo una eficaz política de dotación de infraestructura y perfeccionamiento de matices que ya han comenzado a producir frutos notables. Confirmó en la Dirección del Centro Museológico al autor de este texto, y nombró, en calidad de subdirector, a la persona más idónea: Adrián Caparros Fernández, alma y cuerpo actualmente del Museo, a quien se debe la actual configuración ambiental de las salas festeras y el montaje minucioso, cronológico y proporcional de las mismas.
Los miles de visitantes que ya han desfilado por las instalaciones y el eco despertado en los medios de información regional (Tele-Murcia, 2 de junio, 1987; "La Verdad", 26 de abril y 10 de mayo de 1988; "La Opinión", 18 de octubre, 1988; "Esta Región", n. 2 17, abril-mayo, 1989 y Video Comunitario de Caravaca, programa "A Fondo", otoño de 1989), constituyen el mejor respaldo y suponen el reto más importante para su perfecto funcionamiento y progresiva ampliación de cara al futuro.
JOSE ANTONIO MELGARES GUERRERO
Director del Museo
lunes, 22 de diciembre de 2014
Historia del Museo de la Vera Cruz
PARTE II: El Museo Festero
Reproducimos* el anónimo artículo: titulado "El museo del Castillo", publicado en la revista de las Fiestas de Caravaca en honor a la Stma. y Vera Cruz de 1988.
Han transcurrido ya diez años desde que, siendo Hermano Mayor el tristemente desaparecido Pedro Campos Orrico, fuera inaugurado el Museo de Arte Sacro de la Stma. y Vera Cruz en uno de los laterales del Santuario de nuestra venerada Patrona. Algo se había conseguido ya, y en el ambiente quedaba la sensación de estar comenzando una nueva línea de actuación, una nueva filosofía que habría de favorecer una más amplia tarea capaz de conseguir un conjunto museístico que englobara tanto los aspectos artísticos del patrimonio de la Cofradía, como el amplio campo de la fiesta: obras de arte, objetos de valor histórico... y toda la producción artesanal que generan los Bandos, con sus Reyes, Sultanes y Amazonas, Grupos, Cábilas y Peñas, reclamaban una atención especial para su más correcta conservación al tiempo que también aumentaba progresivamente la idea de poder exponer pública y permanentemente tales inapreciables bienes, por constituir libro vivo y palpable de nuestra irrepetible experiencia cultural y festera. Por ello, la mayoría de los hermanos mayores que en estos dos lustros han ostentado dicho cargo, con sus juntas representativas, no han escatimado esfuerzos que posibilitaran lo que, por fin, en vísperas del cercanísimo mes de mayo, espera ser inaugurado: el Museo festero, habiendo alcanzado también los trabajos realizados a dotar de un nuevo emplazamiento a la Sala de Pintura, todo lo cual se sumará a la ya citada Sala de Orfebrería.
En cuanto a su ubicación podemos adelantar que en el salón anejo a la Sala de Cabildos, se podrán contemplar trajes de cábilas moras y grupos cristianos, seleccionados de aquellos que han ido apareciendo en nuestras fiestas desde la renovación de éstas en el año 1959, (cumpliéndose, por lo tanto, este año su 30 aniversario). Para comenzar se está pretendiendo rescatar para su exposición el vestuario más antiguo de cada grupo festero, extremo que se está consiguiendo casi en su plenitud, y ello porque se considera que es el que menos posibilidades tiene de ser contemplado por el público durante los desfiles contemporáneos.
La zona quizá más espectacular del museo será la constituida por la planta primera de este edificio, ya que en ella se ubicará, por una parte, la obra pictórica, de la que es necesario destacar las dos tablas de Hernando de Llanos recientemente restauradas y, en el ala sur, justo encima de la Sala de Cabildos tendrá cabida una selección de trajes de Reyes Cristianos y Sultanes Moros, principalmente.
A partir del presente año, un nuevo estímulo animará a los caballistas en su anual pugna por conseguir esa siempre deseada perfección en el conjunto manto-caballo, ya que, en una sección que estará enclavada entre la Sala de Pintura y la Sala Real -llamada así ésta por contener los trajes de los Reyes-, se conservarán los mantos de los Caballos del Vino que obtengan los tres primeros premios de la especialidad de enjaezamiento-mantos nuevos. De seguro que, lo ideal, habría sido poder reunir ahora todos y cada uno de los mantos que han ido vistiendo, en esta última etapa de perfeccionamiento y progresivo adorno, los Caballos del Vino: ellos nos hablarían por sí solos de la enorme evolución que se ha ido produciendo bajo el impulso de los incansables caballistas, esos artesanos de la imaginación que van plasmando en su casi permanente dedicación y constante ilusión el sentir de un pueblo que se ve identificado con algo que lo sostiene y nutre, que lo representa y une, que hace girar en su derredor actividades de la más diversa índole, que, en definitiva conforma el sentimiento de los caravaqueños: la Stma. Cruz. Las generaciones venideras no podrán contemplar la totalidad de los mantos y trajes que hasta ahora han ido nutriendo la fiesta, porque muchos de ellos ya han desaparecido. Por ello, la etapa que ahora comienza ha de animarnos a mimar escrupulosamente esta nueva obra, digna de la máxima atención y dedicación.
En fin, se puede dar ya por concluida una ambición de muchos años que, con las aportaciones que cada día se puedan hacer para irla completando y mejorando, ya es una realidad.
*Caravaca de la Cruz, Fiestas en Honor de la Stma. y Vera Cruz: Del 1 al 5 de mayo de 1988, p. 46.
*Caravaca de la Cruz, Fiestas en Honor de la Stma. y Vera Cruz: Del 1 al 5 de mayo de 1988, p. 46.
domingo, 21 de diciembre de 2014
Historia del Museo de la Vera Cruz
UNA PIEZA FUERA DE LUGAR: El Primer Bastón de Mando de la Democracia Local
El pasado Jueves, 18 de Diciembre de 2014, José Antonio Melgares Guerrero, Cronista Oficial de la R. e I. Cofradía de la Stma. y Vera Cruz, Caravaca y la Región de Murcia en su publicación semanal en el periódico El Noroeste, escribía el siguiente artículo:
<<El día 27 de junio de 1987, en ceremonia solemne celebrada en el entonces aún Santuario, al pie de la Stma. Cruz, el alcalde Pedro García-Esteller Guerrero hizo donación de su “Bastón de Mando” a la Sda. Reliquia, aceptándolo la Cofradía rectora del mismo, quien se comprometió a exhibirlo públicamente entre las colecciones del Museo donde se exponen el ajuar litúrgico y también los objetos vinculados al culto y veneración de la Patrona.
Cartel de Promoción Electoral de Pedro García Esteller; Fuente: El Noroeste Digital
La historia de este acontecimiento singular comenzó ocho años antes, en mayo de 1979 cuando, como es sabido, fue elegido alcalde local el citado Pedro García-Esteller, quien encabezaba el grupo municipal de Unión de Centro Democrático (la recordada UCD), que con once concejales consiguió la mayoría absoluta en las primeras elecciones democráticas municipales celebradas en España tras la dictadura del General Franco.
Tras cuatro años de gobierno bajo las siglas de la UCD, el mismo grupo, con ligeros cambios en su composición y la inclusión de una mujer (María Dolores Usero) en su lista, volvió a ganar “las Municipales de 1983”, esta vez no en el seno de la citada formación política sino como independiente, aumentando su mayoría a 13 concejales.
Como se sabe, el símbolo plástico y tangible del poder y la autoridad municipal es el “Bastón de Mando”, que por derecho corresponde utilizar en los actos públicos al alcalde o al concejal que lo representa. El “bastón” como la “bandera” y el “himno” son símbolos jurisdiccionales de los municipios desde antiguo, y lógicamente es de propiedad municipal. Sin embargo, en ocasiones, dicho símbolo es de propiedad privada por adquisición del alcalde o regalo particular o grupal al mismo.
Tras la toma de posesión de García-Esteller en junio de 1979, un grupo de amigos al que pertenecía desde hacía años, y entre los que se encontraban Faustino Picazo, Guillermo Elum, Joaquín Samper, Juan Marín Fuentes y otros, decidió obsequiar al nuevo alcalde con un bastón de mando que adquirieron en Murcia, que podría utilizar, como lo hizo durante los ocho años de su mandato.
Al concluir el segundo período de gobierno, en junio de 1987, García-Esteller propuso a la Cofradía que presidía como Hermano Mayor el Cronista que esto escribe, la donación de su bastón particular a la Stma. Cruz para que, como “Primer Bastón de Mando de la Democracia Local”, se conservara en el Museo, al pie de la Cruz, Patrona de la Ciudad. La pieza, evidentemente carecía de otro valor que no fuera el estrictamente simbólico, concluyendo de esta manera para él, un período de servicio a la comunidad caravaqueña, que comenzó el día de su toma de posesión en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial, con la invitación que hizo al resto de compañeros de la flamante Corporación, a subir al Castillo a adorar la Cruz y pedirle su protección en la andadura que aquel grupo iniciaba.
Carta de Invitación a la Ceremonia
El acto de entrega del Bastón a la Stma. Cruz, se programó y se celebró la tarde del sábado 27 de junio, a las 20´30 en la iglesia de la Patrona.
Pedro García-Esteller en su discurso de donación del bastón de mando
Precedida de la Banda de Música local e instituciones y asociaciones diversas invitadas, la Corporación Municipal y la Cofradía de la Stma. Cruz nos hicimos presentes en el Castillo. Presidió la ceremonia religiosa el capellán Pedro Ballester Lorca y, en el “ofertorio” de la misa, el alcalde Pedro García-Esteller materializó la donación tras la que pronunció una palabras en las que, entre otras dijo: “Quisiera Stma. Cruz que vieras en este objeto simbólico que dejo a tu pie, no su aspecto material, sino la utilización que he pretendido hacer de él. Más que un bastón de mando he pretendido que fuera un bastón de buen gobierno… Ilmo. Sr. Hermano Mayor: le hago entrega de este bastón de mando que los caravaqueños me otorgaron, para que pase a formar parte del patrimonio de la Stma. Cruz. Y a Ti, mi querida Stma. Cruz te pido que ayudes a la nueva Corporación y a su Alcalde, en la seguridad de que sólo buscarán el progreso para Caravaca y los Caravaqueños”. Aceptó el Hermano Mayor la donación en nombre de la Cofradía en discurso posterior de agradecimiento y, al concluir la ceremonia se colocó la pieza en vitrina de la Sala de Orfebrería del Museo (entonces donde hoy se encuentra la Capilla de la Stma. Cruz), dispuesto en sencillo y noble expositor fabricado por Antonio Marín Fuentes en su empresa “Deportes Vima” de la Gran Vía.
José Antonio Melgares Guerrero, Hno. Mayor, recibe el exvoto
El Primer Bastón de Mando de la Democracia Caravaqueña estuvo en el Museo (como se puede apreciar en multitud de fotografías) hasta la remodelación del mismo en 2002, cuando el consorcio público “Caravaca Jubilar” encargó el proyecto museográfico del mismo al arquitecto madrileño Luís Feduchi, quien desconocedor del significado de aquel, no lo incluyó entre las colecciones, abandonándose a su suerte en lugar innoble del Castillo. Ante la desidia demostrada y el arrumbamiento de la pieza, la familia García-Esteller, ya fallecido el cabeza de aquella y ante el temor de su pérdida, decidió retirarlo hasta que se pudiera garantizar la seguridad y conservación que en origen tuvo.
Vitrina de la Sala de Ornamentos (Sacristía Vieja) con el Bastón de Mando
Ahora, que el Ayuntamiento acaba de hacerse cargo de los Museos que regentaba la empresa pública “Caravaca Jubilar” tras la desaparición de aquella, quizás sería el momento de buscar el adecuado emplazamiento a la pieza en el lugar más conveniente, dejando de traicionar la voluntad del primer alcalde de la Democracia y reponiéndola en el sitio que inicialmente tuvo “al pie de la Cruz”. Pieza sin valor material alguno (pues es un simple cilindro alargado de madera de caoba con empuñadura y cordón dorados) pero cargada de gran valor simbólico para nuestra generación, la que promovió el cambio político sin traumas de ningún tipo e hizo posible la democracia felizmente en vigor en nuestros días.>>
Reseña en el Diario La Verdad de Murcia. Cecilio Juarez. 30/VI/1987
El Martes, 30 de Junio de 1987 el tristemente desaparecido corresponsal de prensa en Caravaca del diario La Verdad de Murcia, D. Cecilio Juarez, recogía la noticia de la entrega del bastón de mando a la Patrona.
Fuente: El Noroeste Digital
Documentos de José Antonio Melgares Guerrero
martes, 2 de diciembre de 2014
Marco Jurídico en España
LEYES DE PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO
El Castillo de Caravaca, declarado por Decreto, Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional el 2 de Marzo de 1944, con el identificador RI-51-0001151, está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) de la Región de Murcia por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 Junio del Patrimonio Histórico Español*. La especial condición legislativa que contempla este tipo de inmueble en el Estado se desarrolla con la Ley 4/2007 de patrimonio cultural de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
*REAL DECRETO 111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español (BOE de 28 de Enero de 1986).
*La conservación del patrimonio español -cuando sus competencias no sean de dominio autonómico- es responsabilidad del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).
*REAL DECRETO 111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español (BOE de 28 de Enero de 1986).
*La conservación del patrimonio español -cuando sus competencias no sean de dominio autonómico- es responsabilidad del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE).
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jueves, 13 de noviembre de 2014
Historia del Museo de la Vera Cruz
PARTE I: Origenes del Museo de Arte Sacro e Historia
Los ornamentos litúrgicos que acompañan los ritos de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca han sido desde tiempo inmemorial tan conservados como expoliados, cual talismanes, por las gentes y generaciones que durante su presencia han rendido culto a la Sagrada Reliquia. No son menos, sin embargo, cuantos han donado ricos ajuares o humildes exvotos por la expurgación de sus pecados y las salvación de sus almas. Papas, reyes, señores y humildes peregrinos clavaron sus rodillas ante la Cruz y con el transitar de los siglos han legado un patrimonio que interesa conservar. Y es que aunque siempre existieron colecciones de artefactos o piezas que al margen de su uso suponían admiración, no fue hasta el último cuarto del siglo pasado cuando surgió de manera organizada un museo dedicado a la Cruz tal y como del que hoy tenemos percepción.
D. José Antonio Melgares Guerrero, Ex-Hermano Mayor y cronista oficial de la R. e I. Cofradía de la Stma. y Vera Cruz, la ciudad de Caravaca y la Región de Murcia afirmaba en el libro publicado en 1981: Historia de Caravaca a través de sus Monumentos, sobre el anteriormente denominado Museo de Arte Sacro e Historia -transcribiendo* literalmente sus palabras- que "fue fundado en 1977 por la Junta Rectora de la Real e Ilustre Cofradía de la Stma. y Vera Cruz que presidía a la sazón el malogrado industrial caravaqueño Pedro Campos Orrico, y regido por un Patronato cuyo esfuerzo y eficacia son notorios, habia dado como resultado dos salas: una dedicada a la orfebrería y otra dedicada a pintura. El montaje museológico de ambas se debe, según sus palabras, a David Bó Baiesy, primer director de la entidad artística.
La Sala de Orfebrería o del tesoro fue inaugurada oficialmente el día primero de mayo de 1978, habiendo sido instalada en el lugar conocido como "sacristía vieja". Albergaba, dispuestas en sus correspondientes vitrinas y conforme a las más modernas técnicas, distintas piezas de orfebrería renacentista y barroca entre las que son dignas de mención el "Arqueta de las cantoneras", de plata, donde otrora se custodiaba la Cruz, y el Portareliquias o custodia de la Patrona. Vinajeras, navetas, incensarios y candelabros del murciano Zadalletti, constituían el conjunto más importante junto a los distintos vasos sagrados del tesoro, todo relacionado con el Culto de Latría tributado a la Cruz. La pieza más moderna que se exhibía era la donada por el Exmo. Sr. Marqués de Alhucemas, el día 3 de Mayo de 1981 (Año Jubilar) y que consiste en un cáliz-ostensorio, pieza de plata repujada del s. XVII. En la misma estancia, la vitrina que guardaba las vestiduras sacerdotales con las que tradicionalmente se admite celebró el sacrificio de la Misa el sacerdote Chirinos el trascendental día de la Aparición. Son telas árabes del s.XIII que constituyen un digno documento de la época. En los muros una colección de óleos sobre cobre, copias de Rubens, cuya conservación es deficiente. La vitrina menor guarda el Libro de Oro de la Cofradía tutora del Santuario.
La Sala de Pintura fue inaugurada oficialmente el 29 de abril de 1979 por el Director General de Patrimonio Artístico, Archivos y Museos del Ministerio de Cultura a quién representó el Delegado Provincial del citado Departamento en Murcia Pedro Andújar Naval. El acto revistió el carácter de acontecimiento, con afluencia masiva de público. Si la Sala de Orfebrería fue posible gracias al celo del malogrado Pedro Campos, la de Pintura debe su existencia al Hermano Mayor Luis Fernando Álvarez Pérez-Miravete, quien durante ese año regía los destinos de la Cofradía. Las colecciones se ubicaron en la denominada "Sala de Cabildos", perfectamente acondicionada al efecto, pudiéndose contemplar las obras renacentistas de Hernando de los Llanos (1521), que formaron parte del primitivo retablo de Sta. María la Real, y que aluden a distintos monumentos del Milagro. El lienzo de "Tobías", obra neoclásica del s. XIX del pintor caravaqueño Rafael Tejeo, pintor de cámara de Fernándo VII e Isabel II, quien durante su viaje a Roma concibió la idea de donar el gran lienzo al Santuario de la Patrona. La obra está firmada en 1827 y representa el momento bíblico en que Tobías está siendo sometido a la curación de su ceguera mediante la aplicación, por su propio hijo, del ungüento fabricado con la hiel del esturión, remedio que le había sido revelado por el propio Dios. El ángel y la esposa, Sara, contemplan la escena; aquel poseído por la certeza del milagro que se va a producir, ésta con la fe propia del creyente. A la izquierda una ventana proporciona la iluminación natural al cuadro, es una copia de un flamenco renacentista. El lienzo, muy deteriorado en la época de la última guerra civil española, fue restaurado por el Estado en el Instituto Central de Restauración de Obras de Arte del Ministerio de Educación y Ciencia, haciéndose entrega del mismo por parte del Comisario Nacional de Museos y Exposiciones Manuel Sánchez Aragoneses, al entonces Hermano Mayor Juán Marín Fuentes, la tarde del 7 de Abril de 1975, tras diez años de permanencia en el citado instituto, habiéndose valorado el trabajo de restauración en 700.000 pesetas. Otras obras dignas de mención son: la "Tentación de San Francisco", posiblemente de Vaccaro, discípulo de Ribera, basado en el "Sueño de Jacob" de la Capilla del Palacio de El Pardo, original del Maestro. También el "Cristo Yacente" de Q. M. Egea, realizado en 1835, copia del original de Domingo Valdivieso, que se conserva en el Museo Provincial de Bellas Artes".
*MELGARES GUERRERO, J. A.: Historia de Caravaca a través de sus Monumentos, Caja de Ahorros Provincial: Obra Cultural, Murcia, 1981, pp. 45-47.
*MELGARES GUERRERO, J. A.: Historia de Caravaca a través de sus Monumentos, Caja de Ahorros Provincial: Obra Cultural, Murcia, 1981, pp. 45-47.
Los Reyes que visitaron el Museo
LA REAL VISITA DE SS. MM. AL MUSEO
La inesperada abdicación de S. M. el rey Juan Carlos I a medio día del pasado 2 de Junio bien merecía en criterio de José Antonio Melgares Guerrero (cronista oficial de la Real e Ilustre Cofradía de la Stma. y Vera Cruz, Caravaca y la Región de Murcia) dedicar su publicación semanal en el periódico El Noroeste a "Las Visitas del Rey Juan Carlos a Caravaca de la Cruz".
El artículo, en el que se hace referencia a las escasas visitas que por parte de los monarcas, a lo largo de la historia de España, había recibido la localidad murciana, menciona especialmente la documentada donación de una lampara votiva de plata, aún conservada en el presbiterio de la Real Basílica-Santuario de la Vera Cruz, del rey D. Fernando "El Católico" en 1488 tras la toma de Baza.. Desde entonces, en efecto, nunca se había producido la visita documentada -que se sepa- de un rey a Caravaca, hasta que, entre gran algarabía, lo hicieran D. Juan Carlos y Dña. Sofía. SS. AA. RR. pisaron por primera vez la ciudad de la Cruz el 29 de Mayo de 1974. Como relata el Cronista: "era alcalde Mariano Rigabert Girón y hermano mayor de la Cofradía de la Stma. Cruz Juan Marín Fuentes. Su presencia fue breve, a media mañana de un día primaveral en que sus Altezas Reales fueron recibidos en la lonja del Castillo por las primeras autoridades locales, provinciales y diocesanas. El alcalde, que vestía uniforme de Jefe Local del Movimiento, hizo entrega del bastón de mando al Príncipe y su esposa, Juana Rigabert, (embarazada de su hijo Javier), un ramo de flores a la Princesa. Tras el recibimiento y saludos de rigor fue el propio obispo de la diócesis, a la sazón Miguel Roca Cabanellas, quien impartió la bendición con la Sda. Reliquia y la dio a adorar a los príncipes, quienes ocuparon durante la ceremonia un estrado en el crucero del templo y lado del Evangelio, flanqueados por dos miembros de la "Compañía de Armaos " y una representación infantil de la Organización Juvenil Española (la popular OJE). Al concluir el acto religioso el alcalde Rigabert ofreció el escudo de oro de la ciudad y el hermano mayor una Cruz de Caravaca a cada uno y una placa conmemorativa de la visita. Acompañaron a los príncipes en esta ocasión el marqués de Alhucemas Manuel Sainz de Vicuña y García Prieto, recientemente fallecido, y el entonces Jefe de la Casa del Príncipe (que luego fue el primer Jefe de la Casa del Rey) Nicolás de Cotoner y Cotoner, marqués de Mondejar".

Los Príncipes a su salida del Santuario el 29 de Mayo de 1974
El tristemente desaparecido Cecilio Juarez, corresponsal del Diario Linea en la Comarca del Noroeste de la Región de Murcia, cubrió la noticia de la que sería una nueva visita de SS. MM. D. Juan Carlos y Dña. Sofía, ya convertidos en reyes de España. D. Cecilio ya el 28 de Febrero de 1980 escribía: "Los reyes de España don Juan Carlos y doña Sofía, visitarán nuestra ciudad el próximo día 6 de Marzo, para postrarse a los pies de nuestra Patrona, la Santísima y Vera Cruz, y orar ante ella". El corresponsal recordaba, además, la visita que otrora realizaron. "La Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz celebró cabildo el 25 de Junio de 1972 y acordó por unanimidad nombrar Hermano de Honor de la misma a su alteza real don Juan Carlos de Borbón, Principe de España, entonces. El príncipe hizo honor a su nombramiento y visitó nuestra ciudad acompañado de la princesa doña Sofía, el 29 de Mayo de 1974. En aquella ocasión, a la princesa doña Sofía también se le entregó una insignia de la Santísima Cruz. El anuncio de la visita de los reyes de España a nuestra ciudad ha sido acogido con gran entusiasmo por los vecinos, quienes tributarán a SS. MM. una nueva bienvenida. Don Juan Carlos y doña Sofía asistirán a un acto en el Ayuntamiento de la ciudad y es probable que desde el balcón de la casa consistorial dirijan unas palabras a los vecinos. También está previsto, como queda dicho, una visita al castillo y santuario de la Santísima y Vera Cruz".
El Diario Linea, en su sección dedicada a la Comarca del Noroeste, el 6 de Marzo de 1980 titulaba: "Bullas, Cehegín y Caravaca aclamarán hoy a los Reyes", subtitulando: "A las nueve saldrán de Murcia en ruta hacia la comarca del Noroeste". "Gran ambiente existe en nuestra ciudad ante la visita que hoy realizaran a Caravaca SS. MM. los Reyes de España. Los centros oficiales de enseñanza cierran hoy sus puertas para facilitar la asistencia a los actos públicos programados para esta visita de profesores y alumnos. La expectación es unánime no solo en nuestra ciudad, sino en toda la comarca del Noroeste. En los momentos de redactar estas lineas llueve copiosamente en toda la comarca, por lo que existe cierta preocupación por las incomodidades que suponen estas inclemencias del tiempo, pero también se tiene la cierta esperanza de que desaparezca este temporal para los momentos de tan histórica visita. Tenemos noticias de que son numerosísimos los autocares que se desplazarán a nuestra ciudad esta mañana, no sólo de los pueblos limítrofes, sino de las localidades cercanas de las provincias de Granada y Albacete, para rendir homenaje a Sus Majestades los Reyes de España. El programa de esta visita es el siguiente: Llegada a nuestra ciudad a las diez y media de la mañana aproximadamente. Entrarán por la avenida del Generalísimo y seguirán por María Girón hasta la plaza de José Antonio, lugar donde se encuentra el Ayuntamiento. Desde el balcón de éste, el alcalde, don Pedro García Esteller, dará la bienvenida y cederá la palabra a Su Majestad don Juan Carlos, quien se dirigirá a todo el pueblo. Posteriormente emprenderán en automóvil ruta hacia el Castillo-Santuario de nuestra Patrona, la Santísima y Vera Cruz, donde orarán brevemente. Después y en automóvil, se desplazarán por la plaza de José Antonio, María Girón, avenida del Generalísimo, Glorieta y Felipe Marín, hasta llegar al Campo Municipal de Deportes, donde se despedirán de Caravaca y tomarán el helicóptero que les conducirá a Cartagena. Los representantes de los diversos partidos políticos en el Ayuntamiento de la ciudad, UCD, PSOE, y PCE, pronunciaron -en el pleno extraordinario celebrado para preparar la visita- su satisfacción por el hecho histórico que hoy vive la ciudad, que ya recibiera en otro tiempo la visita de los Reyes Católicos. Se espera concurran a Caravaca, para tan señalado acontecimiento, autocares procedentes de varios pueblos de los alrededores, incluso pertenecientes a las provincias de Albacete y Granada".
Tras la apretada agenda de ayer, los Reyes enfilaron hoy el segundo día de viaje, que tenía como ejes Caravaca y Cartagena. El camino del Noroeste presentaba varios puntos de especial importancia, que motivaron sendas paradas de la comitiva real, que arañaron tiempo en el ajustado programa de los monarcas para verles, saludarles y testimoniarles su afecto y simpatía (...) presenciamos escenas de hondo significado popular, como esos niños y ancianos que asomaban a la carretera portando una improvisada banderita de papel blanco. Solían colocarse en las curvas intuyendo que los coches allí tendrían que aflojar la marcha... La mañana, que amaneció un tanto indecisa en cuanto a sol se fue limpiando de nubarrones amenazadores. Caravaca aparecía radiante, con su castillo especialmente engalanado.
Entrega del Bastón de Mando del alcalde Pedro García Esteller a S. M. el Rey
Ya decimos que las sucesivas paradas retrasaron un tanto la llegada de los Reyes a la capital de la Vera Cruz. Las estrechas callejuelas de la ciudad registraban un continuo movimiento de personal que se dirigía a la plaza del Ayuntamiento. Allí se había dispuesto un podio, sobre el que los Reyes oirían el himno nacional. A medida que pasaba el tiempo y se acercaba la llegada, la expectación iba en aumento. Apenas si nos dio tiempo a tomarnos un café en el acogedor Circulo Mercantil. Un automóvil de la Guardia Civil de Tráfico irrumpió en la plaza anunciando la inminente entrada del coche en que viajaban los Reyes. Enseguida, una gran ovación al comprobar que estaban allí. Como ya viene siendo habitual práctica, ausencia de protocolo, salvo los saludos a la Corporación (hecho del que difiere Melgares en su reciente artículo). Tras escuchar el himno nacional, los Reyes y su séquito entraron en la Casa Consistorial para momentos después salir al balcón y recibir una cerrada ovación. A renglón seguido, el alcalde, Pedro García Esteller, pronunció unas palabras, en las que puso de relieve el esfuerzo de los hombres de esta comarca ante el cúmulo de adversidades que han de afrontar. Comenzó subrayando el honor de la visita diciendo que "la fecha del 6 de Marzo de 1980 ocupará por derecho propio el lugar más alto en la historia caravaqueña". Dijo que Caravaca "no es una tierra de hombres dormidos, si no que miran con fe al futuro" y que "necesitan ayuda para levantarse y caminar hacia el futuro con paso firme". Señaló que el Rey se encontraba en "una tierra de hombres con vocación artesana, que encontrarían un medio de expresión y de promoción económica a través de unas enseñanzas artísticas adecuadas". Pasó después a indicar que Caravaca hoy es "puente que une Levante y Andalucía, a pesar del casi aislamiento que las vías de comunicación imponen". En este punto fue cortado materialmente la primera autoridad municipal por una sonora ovación. Se refirió seguidamente al agudo problema de la emigración y otro que va tomando matices angustiosos: el sanitario. El alcalde dijo textualmente: "Venís, Majestad, a una tierra de hombres que saben sufrir y lloran cuando a lo largo de esos interminables 75 kilómetros que acabais de recorrer conducen en una ambulancia un ser querido camino de esa lejana Ciudad Sanitaria". La plaza tronó en sentido aprobatorio. Tuvo también García Esteller palabras de recuerdo para las fiestas del 2 Mayo, "en donde derrochamos en muy pocas horas las ilusiones almacenadas a lo largo de todo un año". A continuación se refirió al trasvase Tajo-Segura, resaltando la solidaridad con unas obras de las que no se van a beneficiar, "pero que apoyamos con todas nuestras fuerzas, porque nos sentimos orgullosos de ser murcianos". Destacó su carácter de "hombres esperanzados en que de una vez y para siempre las desigualdades y las injusticias no existan". Terminó sus palabras pidiendo a la Santísima Cruz que "os proteja a vos y a vuestra familia y que os ilumine en la dificil e importante tarea que desempeñais". Rubricó su intervención invitando a los caravaqueños a secundar el grito de "¡VIVAN LOS REYES DE ESPAÑA!", a lo que respondieron de forma unánime.
S. M. El Rey en su discurso desde el Balcón del Ayuntamiento de Caravaca
Contestó el Rey, agradeciendo en principio las palabras del alcalde y señalando que venían "para expresar formalmente la unión que existe entre la Corona que encarno y represento y su pueblo, vosotros, por quienes hemos asumido este mandato histórico de servicio permanente (quizás hemos de entender por esto su recién asumida función de Jefe de Estado de una Monarquía Parlamentaria) y del que tan orgulloso se siente vuestro Rey". Mas adelante, y refiriéndose al motivo de estos viajes dijo era "dar testimonio de nuestro afán diario de ser útiles a la Patria. El mismo afán que yo os pido a vosotros para que elevemos cada vez más el nivel de nuestra nación en todos los aspectos. Ya sé -prosiguió- que hay poco que enseñar en laboriosidad, sacrificio y patriotismo a este noble pueblo de Caravaca que tanto ama el trabajo, la paz, la libertad y la justicia. Pero quisiera exhortar a cuantos hoy estáis aquí a que perseveréis en la práctica de esos valores morales; a que penséis que el derecho de cada uno al disfrute de esos bienes de paz, libertad, justicia y trabajo empieza por reconocer esos mismos derechos a los demás. Hay que terminar de una vez para siempre con los individualismos, los egoísmos y las incomprensiones que tantas veces hicieron sufrir a los españoles enfrentándoles y llevándoles hasta destruirse recíprocamente. Los pueblos de nuestra Patria, sin renunciar a su propia identidad, es más, sintiendo el orgullo de su propia historia y de sus características especiales, han de saber que esa identidad, esa historia y esas peculiaridades constituyen la amalgama de la solidaridad entre todos y el fundamento que sustenta el edificio de la Patria". Finalmente dijo que iba a oir los problemas que le comunicarían las autoridades y que "de acuerdo con lo que la Constitución señala como misión de la Corona, podéis estar seguros que vuestro Rey hará presente ante las Instituciones de la nación todas las inquietudes de este pueblo para pedirles que se preste la debida atención y la justa solución a vuestras necesidades". Cerró su alocución así: "en estos momentos, aprovecho la ocasión de saludaros desde vuestro Ayuntamiento y quiero imaginar que doy un abrazo muy fuerte a todos y cada uno de vosotros ¡VIVA CARAVACA!¡VIVA ESPAÑA!. Un aplauso general, tras contestar a los ¡VIVAS!, dio por terminado el acto.
Plaza del Ayuntamiento abarrotada y bellamente decorada
Seguidamente, en el despacho del alcalde se volvió a insistir en los temas expuestos por la primera autoridad municipal en sus palabras: sanidad y comunicaciones. Respecto al primer apartado, el más urgente, se le dieron cifras al Rey sobre el número de habitantes a los que afectaría, unos 80.000, contando también con las poblaciones próximas de las provincias vecinas como Puebla de don Fadrique (Granada) y Nerpio (Albacete). El monarca convino en que el tema debería ser estudiado por el Gobierno. El Ayuntamiento entregó a los Reyes tres cruces de oro, para el príncipe y las infantas, ya que Juan Carlos y Sofía ya las tenían de cuando estuvieron en Caravaca como Príncipes de España. Por otra parte, la pintora Mercedes Valdivieso les regaló dos retratos suyos.
A la salida de la Casa Consistorial, se repitieron las escenas de otras poblaciones departiendo los monarcas con personas que les conocían y habían coincidido con ellos en alguna ocasión. Así fue el caso de dos vecinos que estuvieron con el Rey en su estancia en la Academia General del Aire. Tras recibir continuas muestras de simpatía y corresponder a ellas, los Reyes marcharon al Castillo, donde visitaron el Santuario de la Vera Cruz. Allí el hermano mayor de la Cofradía, Juan Marín Fuentes, le impuso al Rey la Cruz Pectoral de Oro y el capellán Pedro Ballester, les dio a bezar la reliquia. Adoraron la Cruz y finalmente visitaron el Museo de Arte Sacro.
SS. MM. adorando la Sagrada Reliquia de manos del capellán D. Pedro Ballester Lorca
Sobre las doce y media terminó su visita a Caravaca. En el campo de fútbol esperaban dos helicópteros, que les trasladarían a Cartagena. Uno de ellos sería pilotado por el propio rey (cuya instantanea inmortalizaría Juarez). Hacia la ciudad departamental marchó la comitiva. Entre las personallidades que acompañaron a los Reyes figuraban los ministros de Obras Públicas, Sancho Rof, y de Cultura, Ricardo de la Cierva, además de las primeras autoridades provinciales. Así pues, con un marcado carácter popular, se completó otra etapa más del viaje de los Reyes por tierras murcianas. Y así concluía el artículo que suscribía Luis Orche con fotos de Juan López.
Al margen de la crónica recogida por Cecilio Juarez, como decíamos, José Antonio Melgares recordaba recientemente en su publicación tal señalado día de la historia caravaqueña, señalando una mayor duración en la visita de los monarcas y lo profusamente adornada con atuendos caballistas en los balcones y ventanas que se hallaba una Plaza abarrotada de público. El Cronista hace mención al protocolo de bienvenida. "El alcalde presentó a los concejales que integraban la Corporación Municipal a las puertas de la Casa Consistorial y en esta ocasión fue Mari Cruz Torres Boneu, esposa de García-Esteller, quien hizo entrega del acostumbrado ramo de flores de bienvenida a la reina Sofía. Prosigue el artículo... Hubo discursos del Alcalde y del Rey en el balcón central del Concejo (en el suyo, el primer edil se refirió al Monarca como el mejor alcalde, el Rey, utilizando el título de una conocida obra literaria de Lope de Vega, y expuso, muy elegantemente, a la consideración de S. M. las reivindicaciones de la localidad en aquellos momentos). Los Monarcas quedaron complacidos del recibimiento y de la original ornamentación de la Plaza, con gualdrapas y mantos caballistas, varias pancartas de bienvenida y una sola reivindicativa en la que se pedía a Dª. Sofía una escuela de artes y oficios (que tiempo después se abrió y más tiempo después se cerró por falta de alumnado)".
A continuación la información que aporta Melgares trasciende gran importancia, dado el fundamento con que publicamos esta entrada al Blog,.. La siguiente parada fue en la Real Basílica de la Vera Cruz, donde el encargado de bendecir a las Reyes y al pueblo allí congregado fue el capellán Pedro Ballester Lorca. De nuevo los Monarcas ocuparon sitial en el mismo lugar del templo que la vez anterior, pero con dosel que guarnecía el escudo de la Casa Real. Al igual que el alcalde hizo entrega del bastón de mando local a su llegada a la ciudad, en la Basílica fue el hermano mayor quien les impuso la cruz insignia, como hermanos de honor de la Cofradía nombrados recientemente, firmando en el libro de honor de la misma. A continuación visitaron lo que entonces era la sala de orfebrería del Museo (instalada en la hoy capilla privada de la Stma. Cruz), donde el Cronista que suscribe tuvo el honor de actuar como cicerone.
S. M. la reina Dña- Sofía observando la Casulla de Chirinos
El cronista finaliza su regresión escrita, en el periódico El Noroeste, con el fin de la visita y algunos datos de interés, especialmente sobre el ya proclamado rey Felipe VI (cuando visitó la ciudad siendo aún príncipe de Asturias y España), al que el 26 de Junio de este año dedicaba en este mismo medio un artículo recordando también la presencia de S. M. D. Felipe de Borbón y Grecia en Caravaca.
SS. MM. los Reyes de España a la Salida del Santuario de la Vera Cruz
La despedida local tuvo lugar al pie de la escalinata de acceso al entonces Santuario, desde donde los Reyes se dirigieron al campo de fútbol en que les aguardaba el helicóptero que les trasladó a Murcia. Como anécdotas de la visita mencionaré que el representante del Gobierno de la Nación, como ministro de jornada, fue Jesús Sáncho Rof, a la sazón ministro de Obras Públicas y amigo personal del hermano mayor Juan Marín Fuentes; y que entre el séquito de los monarcas figuraba el recordado Jefe de la Casa del Rey entonces, general Sabino Fernández Campo, además de quien luego fue ministro de Cultura, el historiador Ricardo de la Cierva y de Hoces. De una y otra visita dieron en su día cuenta las revistas de fiestas de la Cruz, correspondientes a 1975 y 1980 respectivamente.
Las visitas del Príncipe de Asturias D. Felipe de Borbón y Grecia, en breve rey Felipe VI, se produjeron el 14 de febrero de 2001, y dos años después en el mes de septiembre de 2003, en cumplimiento esta última, de la promesa hecha a la localidad en el transcurso de la primera de ellas, cuando afirmó querer venir durante el Jubileo de 2003, como así lo hizo. En esta ocasión visitó a exposición La Ciudad en lo alto, organizada por la Fundación Cajamurcia en la antigua iglesia de la Compañía y ganó el Jubileo en la Basílica; pero de ello me ocuparé otro día, con motivo de la proclamación del Príncipe de Asturias al trono español.
Cecilio Juarez para el Diario Linea (especial agradecimiento a su hija Laly Juarez por proporcionar las fuentes documentales directas para esta redacción).
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